La Revolución Social Española

En anteriores entradas hemos presentado, en el aniversario de la revolución social de 1936, los hechos ocurridos entonces, su característica revolucionaria y el ideal que llevó a una parte del pueblo español a enfrentarse al golpe militar e iniciar la revolución.Hoy, en este 19 de julio, 80 aniversario de esa revolución, queremos exponer los logros que hicieron posible que los acontecimientos producidos tras la reacción ante la sublevación militar sean considerados como una revolución social.

El pueblo en armas

Tras el alzamiento en Marruecos el 17 de julio de 1936, en Barcelona, convertida en un hervidero, la CNT dio la consigna revolucionaria. Los militantes del sindicato de transportes se apoderaron de las armas que había en los barcos anclados en el puerto. La Generalitat quiso evitarlo, pero estando desbordada por los acontecimientos no pudo lograrlo. La CNT procedió a requisar ese mismo día los medios de transporte y los principales edificios públicos.

El 18 de julio CNT y UGT declararon la huelga general en todo España. El levantamiento era inminente y la CNT pidió a Companys, en reiteradas ocasiones, que abriera los cuarteles y pusiera los depósitos de armas a disposición de las fuerzas obreras para poder hacer frente a la reacción. El presidente de la Generalitat se negó tajantemente una y otra vez. Todo esto a pesar de que sólo disponía de dos mil guardias mal pertrechados para enfrentarse a un ejército de unos cinco mil militares provistos con armas de guerra. Companys temía el triunfo del levantamiento fascista, pero mucho más temía entregar las llaves de la ciudad condal a la revolución social anarquista de la CNT, el sindicato que durante años se había dedicado a reprimir desde el poder.

El 19 de julio la sublevación llegaría a Barcelona, donde, para los militares sublevados -al mando de Llano de la Encomieda, siendo el general Goded el máximo responsable de toda la región- el golpe no se trataba más que de un sencillo paseo militar, como venía siendo habitual. Craso error. En muchos puntos del país, especialmente en las calles de Barcelona, la controvertida gimnasia revolucionaria” anarcosindicalista practicada a lo largo de todo el gobierno republicano iba a dar sus frutos.

En las horas previas al golpe en Barcelona, la ciudadanía, expectante y a la espera de que se anunciara el levantamiento, se mantenía pegada a la radio que iba informando sobre la situación del conflicto en los distintos puntos del país.Las calles permanecían vacías y, a medida que avanzaba la noche, la militancia confederal fue levantando barricadas y tomando posiciones en cada esquina de la ciudad. El anarcosindicalismo se impuso desde las primeras horas.

A las barricadas. CNT-FAI.

 

La estrategia militar estaba clara: envolver la ciudad con las tropas y avanzar hacia la plaza de Cataluña por las arterias principales de la ciudad: la Diagonal, la Gran Vía y el Paralelo.Alrededor de las 4 de la madrugada del 19 de julio las tropas sublevadas abrieron las puertas de los cuarteles. Las tropas se habían lanzado a la calle y acampado en las plazas de España, Universidad y Cataluña, a la vez que ocupaban los principales edificios, como el Hotel Colón, el Ritz y la Telefónica y la sección del puerto desde Correos y Telégrafos hasta el Paralelo.Se informó de lo acontecido y al poco tiempo las sirenas, llamando al combate, dieron la señal de alarma por toda la ciudad.

Los miembros de los Comités de Defensa empezaron a llamarse y a ser conocidos como «los milicianos». Sin transición alguna, los cuadros de defensa se transformaron en Milicias Populares. La estructura primaria de los cuadros de defensa había previsto su ampliación y crecimiento mediante la incorporación de cuadros secundarios. Bastó con dar cabida en ellos a los millares de trabajadores voluntarios que se sumaron a la lucha contra el fascismo. Hombres y mujeres se lanzaron a las calles, pero seguían faltando las armas.

Con el conflicto prácticamente resuelto en favor de la CNT-FAI, sin apenas dar crédito a sus ojos, el general Goded tuvo que rendirse pero, a pesar de haber sido anunciada su rendición por la radio de la ciudad, algunas tropas sublevadas decidieron no entregarse.A las once de la noche del mismo día, un grupo de militares sublevados resistían encerrados tras las puertas del cuartel de San Andrés. Entre otras cosas, el cuartel albergaba treinta mil fusiles en su interior. Con la contienda ya decidida, a los combatientes anarcosindicalistas no les supuso mucho esfuerzo reducir a los militares y hacerse con el arsenal.A partir de este momento podía considerarse que el poder en Barcelona había cambiado de manos. Ahora el control no lo tenía ni el gobierno de la Generalitat, ni la República española, lo tenía la CNT.

La Revolución Social Anarquista.

 

El mismo día 20 fue asaltado el último bastión, Atarazanas, ante cuyos muros murió Francisco Ascaso. Los anarcosindicalistas hicieron cuestión personal del asalto a la fortaleza y rechazaron toda ayuda extraña. Atarazanas cayó el mismo día.En treinta y tres horas la clase trabajadora había sofocado el levantamiento fascista. La victoria fue ampliamente celebrada en la ciudad condal. Al mismo tiempo, el pueblo, que se había apoderado de las armas, se lanzó a la revolución social con el binomio CNT-FAI a la cabeza.Grupos armados se desplazaron a toda la región y Tarragona, Gerona y Lérida siguieron la suerte de Barcelona. La CNT y la FAI quedaron dueñas absolutas de la vida de Cataluña.

 

Mientras tanto, el 19 de julio había dimitido el gobierno de Casares Quiroga. Hubo un gobierno relámpago encabezado por Martínez Barrio, que trató inútilmente de parar el golpe, al cual le reemplazó José Giral. El gobierno republicano pasó a decretar el licenciamiento del ejército, pero por entonces ya se luchaba en todo España. La guerra civil había comenzado y el gobierno republicano era naufrago en el océano de los acontecimientos.

Los sectores populares acusaban al gobierno republicano de lenidad y lo consideraban responsable de los acontecimientos. No se le perdonaba haberse negado a armar al pueblo, así como las proclamaciones retóricas, siempre vacías de efectividad. Al mismo tiempo, las milicias de la Confederación se convirtieron en la vanguardia de todas las unidades armadas que se desplazaban en busca del enemigo fascista. Eran la organización armada del proletariado revolucionario y fueron imitados por el resto de organizaciones obreras, e incluso las de origen burgués. Ante la ausencia de un ejército proletario único surgieron tantas milicias como partidos y organizaciones existían.

A las cuarenta y ocho horas del alzamiento el país se hallaba dividido en dos zonas: en general, las provincias agrarias, Galicia, Castilla la Vieja (excepto Santander), LeónAragón, Navarra , el norte de Extremadura y parte de  Andalucía Occidental, quedaban en poder de los sublevados; mientras Cataluña, Valencia, Murcia, la mayor parte de Extremadura, Asturias, Pais Vasco (excepto Álava), la mayoría de Andalucía , Castilla la Nueva y Madrid bajo el dominio de la República.

En Madrid, las organizaciones obreras dominaron la situación desde los primeros instantes y consiguieron vencer también la amenaza representada por el cinturón que rodeaba la capital, Alcalá, Toledo y Guadalajara.

En el resto del país, a medida que en las provincias las guarniciones militares se incorporaban al alzamiento o eran derrotadas por los trabajadores armados, el Estado se iba despedazando en fragmentos. Esta facultades del poder ejecutivo las recogió el pueblo en la calle, creando espontáneamente entidades de recambio.

¡No pasarán! Madrid.jpg

 

El Comité Central de Milicias Antifascistas

Companys solicitó una entrevista con una delegación del comité regional de la CNT. En un salón contiguo al despacho, esperaban representantes de todos los grupos políticos de Cataluña el veredicto del anarcosindicalismo. Pero la delegación no podía llegar a un acuerdo sin consultar previamente a los sindicatos. Toda la militancia confederal de Barcelona y de la región esperaba impaciente la llegada de los delegados para que se les informara y así poder tomar una decisión.

Tras la reunión, y a propuesta de Companys, el 21 de julio se constituyó un Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña -integrado por todas las fuerzas del Frente Popular– de carácter provisional, a la espera de lo que la regional de la CNT acordara en su próximo comicio. Con vistas a tratar este asunto, el 23 de julio tuvo lugar un pleno regional de locales y comarcales en la nueva sede del comité regional CNT-FAI de Cataluña, que había pasado a ocupar la Casa Cambó.

 

Iniciado el pleno regional de locales y comarcales, se pasó consulta a la militancia respecto a la posibilidad de entrar a formar parte del recién constituido Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña (lo contrario sería su disolución), que estaría integrado no solo por la CNT-FAI, sino también por todas las organizaciones que apoyaban al gobierno republicano.

Juan García Oliver, junto con la Comarcal del Bajo Llobregat, fueron los únicos que se opusieron,  ya que propusieron que la CNT implementara su programa comunista libertario.Esto requeriría derrocar el gobierno de la Generalitat y sustituirlo por asambleas y comités de fábrica, de empresa y de barriada, convocando un congreso regional.En su lugar,  el pleno prefirió la colaboración con los demás sectores de izquierda (todos minoritarios), renunciando así a usufructuar el poder político en Cataluña. Por lo tanto, se acordó adherirse al comité de milicias.

Al día siguiente, el 24 de julio, La Columna Durruti, formada por unos 2.500 milicianos, salió de Barcelona y se dirigió directamente hacia Zaragoza, con el objetivo de liberar la ciudad del yugo fascista y así extender la revolución social.De cualquier manera, con el Comité Central de Milicias Antifascistas ya en marcha, Companys pasó a ser un mero espectador de la vida política de Cataluña. Y el hecho es que la clase trabajadora catalana, impaciente, se lanzó a la colectivización de las tierras y de los medios de producción.

 

 

Los Comités Revolucionarios y las colectivizaciones agrarias

En Cataluña, con la desintegración del Estado, los trabajadores, los manuales en particular, que habían desempeñado un papel decisivo en la obtención de la victoria sobre los sublevados, fueron quienes obtuvieron la victoria política e iniciaron una amplia y profunda transformación revolucionaria de la sociedad catalana. Dicha transformación, basada en los planteamientos anarquistas y anarcosindicalistas de la CNT-FAI, al ser esta organización la que contaba con una influencia mayoritaria entre los trabajadores, trató, y en parte consiguió llevar a la práctica, los principios del socialismo libertario en una sociedad industrializada, dando lugar a una experiencia original, única en el mundo, alejada tanto del capitalismo como del socialismo de estado.

Respecto a los cuadros de defensa confederales, hubo una doble transformación de éstos: la de las Milicias Populares, que definieron en los primeros días el frente de Aragón, instaurando la colectivización de las tierras en los pueblos aragoneses liberados; y la de los Comités Revolucionarios, que en cada barrio de Barcelona, y en cada pueblo de Cataluña, impusieron un «nuevo orden revolucionario». Su origen común en los cuadros de defensa hizo que milicias confederales y Comités Revolucionarios estuviesen siempre muy unidos e interrelacionados.

 

En dos meses, el Comité Central de Milicias Antifascistas había organizado a 20.000 milicianos que se repartían en un frente de 300 kilómetros.

Los Comités de Defensa de cada barrio (o pueblo) se constituyeron en Comités Revolucionarios de barriada (o localidad), tomando una gran variedad de denominaciones. Esos Comités Revolucionarios de barrio, en la ciudad de Barcelona, eran casi exclusivamente cenetistas. Los Comités Revolucionarios locales, por el contrario, solían formarse mediante la incorporación de todas las organizaciones obreras y antifascistas, imitando la composición del Comité Central de Milicias Antifascistas.El comité de abastos instalaba un comedor popular, que inicialmente fue gratuito, pero que con el paso de los meses, ante la escasez y encarecimiento de los productos alimenticios, tuvo que implantar un sistema de bonos subvencionado por el Comité Revolucionario de barrio o localidad.

 

En la sede del Comité de Defensa había siempre un habitáculo para la custodia de las armas y en ocasiones una pequeña prisión en la que instalar provisionalmente a los detenidos.

Los Comités Revolucionarios ejercían una importante tarea administrativa, muy variada, que iba desde la emisión de vales, bonos de comida, emisión de salvoconductos, pases, formación de cooperativas, celebración de bodas, abastecimiento y mantenimiento de hospitales, hasta la incautación de alimentos, muebles y edificios, financiación de escuelas racionalistas y ateneos gestionados por las Juventudes Libertarias, pagos a milicianos o sus familiares, etc.

La coordinación de los Comités Revolucionarios de barriada se hacía en las reuniones del Comité Regional, a donde acudían los secretarios de cada uno de los Comités de Defensa de barriada. Existía, además de forma permanente, el Comité de Defensa Confederal, instalado en la Casa CNT-FAI.

 

Cataluña contaba por aquel entonces con una población de 2.791.000 habitantes, de los que 1.005.000 vivían en la ciudad de Barcelona. El 54% de la población activa catalana trabajaba en la industria, porcentaje que en la provincia de Barcelona se elevaba al 68%.

En el campo catalán la pequeña propiedad agraria coexistía con la mediana y gran propiedad, que era explotada en régimen de aparcería. Los aparceros, que constituían la mayoría de la población campesina, habían mantenido ya desde antes de 1936 importantes luchas reivindicativas para mejorar las condiciones de sus contratos y aspiraban, por lo general, a convertirse en propietarios de las tierras que cultivaban.

En el sector agrario, el predominio sindical correspondía a la UR (Unió de Rabassaires), siendo la presencia de la CNT escasa. En este sector jugaron un destacado papel los sindicatos agrícolas –una especie de cooperativas– a los que obligatoriamente debían pertenecer todas las explotaciones. Estos sindicatos, controlados por la UR y con una considerable presencia de la UGT, constituyeron un importante freno para el desarrollo de las colectividades.

Todo ello llevó a que la colectivización del campo fuese relativamente limitada. Con todo, se crearon más de 400 colectividades agrarias constituidas, básicamente, con las fincas expropiadas a los grandes propietarios y a los elementos facciosos y con las aportaciones de los pequeños propietarios que se adhirieron a ellas.

Colectividades agrícolas en Aragón. 1936.

 

La experiencia colectivista desarrollada en Cataluña contó con el firme apoyo de la inmensa mayoría de los trabajadores manuales, y así lo demuestra entre otras cosas, la defensa que realizaron de las conquistas colectivistas cuando se vieron amenazadas y el bajo nivel de absentismo laboral. Además, puso en evidencia la enorme capacidad creativa, organizativa y productiva de los trabajadores cuando las empresas se hallan en sus manos y son ellos quienes deciden.

La experiencia colectivista que se desarrolló en Cataluña entre julio de 1936 y enero de 1939, a pesar de que no pudo alcanzar plenamente sus objetivos debido a los condicionamientos y dificultades con que tuvo que enfrentarse, constituye una de las transformaciones más radicales del siglo XX. Transformación que afectó todos los aspectos de la vida política, económica, social y cultural, y aun cuando forma parte de la revolución española, posee unas características propias y específicas, en parte distintas de las de otras zonas de la España republicana.

 

 

Hubo ocasiones en que la cercanía del frente y la presencia de milicianos estimulaba la creación de colectividades, tal y como fue el caso en Aragón con la llegada de las columnas anarquistas. Esta “ocupación” de las tierras aragonesas supuso que estas entrasen en el proceso revolucionario que estaba teniendo lugar en Cataluña. Lo cierto es que el gobierno central y el gobierno catalán tenían poco margen de actuación en lo que se refiere a la zona de Aragón.

 

La asamblea convocada en Bujaraloz a finales de septiembre de 1936 por el Comité Regional de la CNT de Aragón, con delegaciones de los pueblos y las columnas confederales, siguiendo las directivas propuestas del 15 de septiembre de 1936 en Madrid por el Pleno Nacional de Regionales de la CNT, de proponer a todos los sectores políticos y sindicales la formación de Consejos Regionales de Defensa vinculados federativamente a un Consejo Nacional de Defensa que haría las funciones del gobierno central, acuerda la creación, con sede en Caspe,  del Consejo Regional de Defensa de Aragón, que integra el territorio de Aragón en el que se ha proclamado el comunismo libertario al paso de las columnas de milicias libertarias que habían partido desde el 24 de julio  desde Valencia y Barcelona, conformando aproximadamente 450 colectividades rurales, la práctica totalidad de ellas en manos de la CNT, con un exiguo número (que rondará las 20) a cargo de la UGT. Esta situación no era del agrado tanto para las autoridades republicanas como de la “Generalitat”, pero en aquel momento no tuvieron posibilidad de evitarlo.

 

A pesar de su origen revolucionario es inicialmente reconocido el 6 de octubre por decreto del gobierno. Celebra su primera asamblea oficial el 15 de octubre del mismo año, siendo su máximo responsable Joaquín Ascaso,  primo de Francisco Ascaso, si bien no es definitivamente legalizado y regulado por el gobierno de la República hasta el 23 de diciembre de 1936, con la condición de que se encuentren representadas en la administración del Consejo los partidos integrantes del Frente Popular por lo que a partir de enero de 1937 el carácter revolucionario del Consejo se verá progresivamente mermado por la presión de los miembros de la coalición gubernamental cuya presencia y número se incrementa gradualmente por estas fechas. Por ejemplo, en el mes de enero las escuelas de Primera enseñanza (que habían quedado bajo el control de comisiones anarcosindicalistas) volvieron a quedar bajo control gubernamental.

 

Ascaso recibió el nombramiento oficial de delegado gubernamental del Consejo el 19 de enero de 1937. A mediados de febrero de 1937 se celebra un congreso en Caspe con el propósito de crear una Federación de Colectividades regional al que asisten 500 delegados que representan a 80.000 colectivistas del Aragón libertario.

Dada la gran diversidad de condiciones iniciales, de fundación, de intereses, situación económica y militar, etc. cada colectividad adoptaba una forma de funcionamiento interno diferente. Sin embargo la inmensa mayoría de ellas no sólo cubría el aspecto productivo agrícola, sino que englobaba también los servicios (educación, sanidad, transportes, etc.), el consumo y distribución de los productos. Todo ello se organizaba de manera autogestionada, tal y como hubieran decidido hacerlo sus participantes en la asamblea de la colectividad.

A menudo las colectividades constituían verdaderos experimentos sociales y tecnológicos. Muchas de ellas tomaron medidas que en ese momento eran muy innovadoras, sobre todo en el campo español, como la exención de trabajar a partir de una cierta edad, la prohibición del trabajo infantil, etc. Además, muchas llevaron a cabo experimentos en técnicas de desarrollo agrícola, probando nuevas semillas que funcionasen mejor en las condiciones locales, adoptando nuevos procedimientos e introduciendo maquinaria en las labores agrícolas.

Las colectividades no estaban aisladas. Se coordinaban entre sí mediante consejos regionales y la CNT organizó Federaciones regionales de campesinos. Incluso en 1937 se convocó en Valencia una reunión nacional para coordinar el esfuerzo de las colectividades, mejorar su rendimiento y facilitar la solidaridad y el apoyo mutuo entre ellas. A su vez se coordinaban con los sindicatos de Distribución y Alimentación. A través de estos se aseguraba el envío de alimentos a las ciudades y al frente. A menudo las colectividades podían tanto exportar sus productos a otras regiones y al extranjero, como conseguir nuevas variedades de semillas, fertilizantes o cualquier otro insumo, en el mercado internacional.

 

La colectivización en la industria y los servicios

Al reanudarse la actividad productiva y habiendo los dueños abandonado sus empresas –en unos casos–, o no atreviéndose a imponer su autoridad al carecer de la fuerza coercitiva del Estado –en otros–, los trabajadores procedieron, inmediatamente y por propia iniciativa, a la puesta en marcha del proceso colectivizador, tomando directamente en sus manos el control y la dirección de la mayor parte de las empresas; cabe destacar que todo ello lo realizaron de forma espontánea.

El carácter espontáneo de la colectivización significa que ésta no se llevó a cabo siguiendo las consignas, instrucciones o directrices de algún órgano de dirección estatal o de algún partido o sindicato, sino a partir de la decisión de los propios trabajadores. Éstos, por medio de sus organizaciones de fábrica y ramo, pusieron en práctica las ideas y concepciones que tenían respecto a como debía organizarse y funcionar la sociedad en general y la actividad económica en particular; siendo dichas ideas, en gran parte, fruto de la formación y propaganda libertaria desarrolladas durante los decenios anteriores por medio de los ateneos, sindicatos, cooperativas, etc.

Tranvía colectivizado.

 

La colectivización de la empresa significaba que su propiedad pasaba de privada a pública y que eran sus propios trabajadores quienes la dirigían y gestionaban. Pero para los colectivistas ello no constituía más que el inicio de un proceso más amplio, el de la colectivización-socialización, el cual a partir de la colectivización de las empresas debía, y así sucedió parcialmente, ir avanzando en la coordinación de la actividad económica, por ramos y localidades y de abajo a arriba, hasta alcanzar la plena socialización de la riqueza.

Sin embargo, muy pronto se produjo la renuncia de los órganos dirigentes de la CNT-FAI a intentar que el proceso de colectivización-socialización pudiese culminar su desarrollo, alegando que en aquellas circunstancias ello hubiese representado imponer su dictadura. Esta renuncia dio lugar a enfrentamientos internos y al progresivo abandono de sus propios presupuestos y principios.

Dicho proceso, impulsado y apoyado por la gran mayoría de los trabajadores manuales de la industria y los servicios, se encontró con la oposición de una parte importante de diversos sectores sociales: la pequeña burguesía, los técnicos, los funcionarios y los trabajadores administrativos y comerciales, que en conjunto constituían una base social importante, cuantitativa y cualitativamente. Éstos, aun cuando mayoritariamente se posicionaron en contra de la sublevación militar, se oponían a la alternativa colectivista, bien porque defendían la propiedad privada de los medios de producción, bien porque defendían la propiedad estatal de los mismos. Esta oposición que fue canalizada y defendida por ERC, ACR, UR, PSUC y UGT, frente a la CNT, la FAI, las Juventudes Libertarias y el POUM que apoyaban las transformaciones colectivistas.

El proceso de transformación colectivista alcanzó una gran amplitud por lo que respecta al primer nivel –el de la colectivización de las empresas (entre un 70% y un 80% de las empresas)–, y llegó también a un segundo nivel –el de la constitución de agrupaciones–, en el que se detuvo al fracasar los intentos de avanzar hacia un tercer nivel –el de la socialización global de los grupos industriales–.

La agrupación consistía en la reunión o concentración de todas o parte de las empresas de un sector económico y un área territorial determinada –una localidad, una comarca, Catalunya– en una unidad económica de mayor volumen, en régimen de propiedad colectiva y dirigida y gestionada por sus trabajadores. En consecuencia, las empresas que pasaban a formar parte de una agrupación dejaban de existir como tales, pasando su activo y su pasivo, así como sus trabajadores, a la nueva unidad productiva.

 

Trabajadores fábrica colectivizada. 1936.

 

Las grandes empresas colectivizadas, como los Tranvías de Barcelona Colectivizados (transporte), la Hispano Suiza y la Rivière (metalurgia), CAMPSA (petróleo), La España Industrial (textil), Cervecerías DAMM (bebidas), etc., y las agrupaciones como La Agrupación Colectiva de la Construcción de Barcelona, La Madera Socializada de Barcelona, La Agrupación de los Establecimientos de Barbería y Peluquería Colectivizados de Barcelona, Los Espectáculos Públicos de Barcelona Socializados, Los Servicios Eléctricos Unificados de Catalunya, La Industria de la Fundición Colectivizada, etc., constituyen las experiencias más importantes y significativas de la colectivización de la industria y los servicios, y al ser la agrupación la forma más compleja y elevada de organización, hace que su análisis sea fundamental para el conocimiento de esta experiencia y que del mismo se puedan extraer elementos importantes de la socialización global a que aspiraba la alternativa colectivista.

La industria de guerra

En 1936, Cataluña carecía por completo de una industria dedicada a la fabricación de armamento, por lo que para poder disponer de material bélico se procedió a transformar la industria civil –en especial la metalúrgica y la química– en industria de guerra, lo que se realizó en un breve espacio de tiempo.

Esta transformación la iniciaron los propios trabajadores inmediatamente después del 19 de julio, designando, ya el 21 de julio, a Eugenio Vallejo, del sindicato Metalúrgico, para coordinar la organización de dichas industrias.

El 7 de agosto la Generalitat creó la Comisión de la Industria de Guerra, encargada del control y coordinación de estas industrias, que fue aceptada por la CNT tras obtener una serie de garantías. En la práctica la colaboración que se estableció entre los consejos de empresa y la Comisión, fue muy satisfactoria. La Comisión, además de coordinar las empresas transformadas en industrias de guerra, también creó alguna nueva empresa y estableció relaciones con las otras que elaboraban productos auxiliares para la guerra del sector textil, de la óptica, de la madera, etc.

Maquinaria de guerra colectivizada.

 

En octubre de 1937 la industria de guerra contaba con más de 400 fábricas y unos 85.000 trabajadores, fabricándose una diversa y elevada cantidad de productos: cartuchos, pistolas, piezas de recambio para fusiles y ametralladoras, distintos tipos de explosivos, bombas de mano y de aviación, vehículos blindados, motores de aviación, etc.

Sin embargo, el Gobierno de la República observó siempre con recelo y boicoteó la creación de una industria de guerra en Cataluña, al no hallarse ésta bajo su control. Un control que no consiguió hasta el 11 de agosto de 1938, en que decretó su militarización. A ella se opusieron tanto la Generalitat como los trabajadores de estas industrias, lo que provocó un importante descenso de su producción.

 

Contra la militarización

Dada la relativa estabilización de la situación y la necesidad de reforzar el papel de un gobierno de la Generalitat que había ido recuperando su influencia, el 1 de octubre de 1936 se autodisolvió el Comité Central de Milicias Antifascistas, en beneficio exclusivo del pleno restablecimiento del poder de la Generalitat. Los decretos firmados el 24 de octubre sobre militarización de las Milicias a partir del 1 de noviembre, completaban el desastroso balance del Comité Central de Milicias Antifascistas. Se pasó de unas milicias obreras de voluntarios revolucionarios a un ejército de corte clásico, sometido al código de justicia militar, dirigido por la Generalitat.

Ese decreto de militarización de las Milicias Populares produjo un gran descontento entre los milicianos voluntarios. Tras largas y enconadas discusiones, parte de los milicianos abandonaron los frentes, como fue el caso de los varios centenares de milicianos de la Columna Durruti establecidos en el sector de Gelsa (Zaragoza) quienes decidieron abandonar el frente en marzo de 1937 y regresar a la retaguardia. Se pactó que el relevo de los milicianos opuestos a la militarización se efectuaría en el transcurso de quince días. Abandonaron el frente, llevándose las armas.

Ya en Barcelona, junto con otros anarquistas (defensores de la continuidad y profundización de la revolución de julio, y opuestos al colaboracionismo confederal con el gobierno), los milicianos de Gelsa decidieron constituir una organización anarquista, distinta de la FAI, la CNT o las Juventudes Libertarias, que tuviera como misión encauzar el movimiento ácrata por la vía revolucionaria. Así pues, la nueva Agrupación se constituyó formalmente en marzo de 1937, tras un largo período de gestación de varios meses iniciado en octubre de 1936. La Junta directiva fue la que decidió tomar el nombre de «Agrupación de Los Amigos de Durruti», nombre que por una parte aludía al origen común de los ex-milicianos de la Columna Durruti, y que como bien decía Balius, no se tomó por referencia alguna al pensamiento de Durruti, sino a su mitificación popular.

Columna Durruti.

 

Esta oposición revolucionaria a la militarización de las Milicias Populares se manifestó también, con mayor o menor suerte, en todas las columnas confederales. Destacó, por su importancia fuera de Cataluña, el caso de Maroto, condenado a muerte por su negativa a militarizar la columna que dirigía, pena que no llegó a ejecutarse pero que le mantuvo en la cárcel. Otro caso destacado fue el de la Columna de Hierro, que decidió en diversas ocasiones «bajar a Valencia» para impulsar la revolución y enfrentarse a los elementos contrarrevolucionarios de la retaguardia.

En febrero de 1937 se celebró una asamblea de columnas confederales que trató la cuestión de la militarización. Las amenazas de no suministrar armas, alimentos, ni soldada, a las columnas que no aceptaran la militarización, sumada al convencimiento de que los milicianos serían integrados en otras unidades, ya militarizadas, surtieron efecto. A muchos les parecía mejor aceptar la militarización y adaptarla flexiblemente a la propia columna. Finalmente, la ideología de unidad antifascista y la colaboración de la CNT-FAI en las tareas gubernamentales, en defensa del Estado republicano, triunfaron contra la resistencia a la militarización.Nuevo error que el anarquismo español pagaría muy caro.

Fuente: Julio de 1936 .La Revolución Social Española.Historia de la CNT.CNT-AIT Federación Local de Madrid.

 


Goodbye, Great Britain.

El referéndum celebrado en el Reino Unido sobre su permanencia en la Unión Europea, ha dado como resultado, con un margen ajustado, el divorcio entre los británicos y el resto de la Unión. Con una participación del 71,3%, la mayor en una votación en Reino Unido desde 1992 y más de seis puntos por encima del plebiscito de 1975 que había confirmado la permanencia en la por entonces Comunidad Económica Europea, los británicos, por un 51,9% contra un 48,1% de los votos, han decidido abandonar la Unión Europea, produciéndose el Brexit.

Resultados Brexit

 

La sucesión de acontecimientos desatados en las horas siguientes a conocerse la ajustada victoria del Brexit, puede darnos una idea de las consecuencias que se avecinan. Cameron anunció que dimitirá en octubre. La ministra principal escocesa dijo que un nuevo referéndum de independencia en Escocia es “altamente probable”. Diputados laboristas iniciaron los trámites para una moción de censura contra Jeremy Corbyn. De poco sirvieron las llamadas a la conciliación de los victoriosos Boris Johnson y Michael Gove. La euforia la aportó Nigel Farage. El líder del  UKIP, cuya amenaza al partido tory llevó a David Cameron a convocar el referéndum, quiso recordar que si no fuera por él todo esto nunca se habría producido.La jornada dejó a la libra bajo mínimos y las bolsas en rojo. Los líderes europeos pidieron un proceso de ruptura rápida para superar el mayor revés en la historia del proyecto.

La causa de que ocurriera lo que se temía, puede deberse a las políticas de la UE, primero por aplicar la austeridad a ultranza, y luego, por temer un Grexit, que no se produjo, pero que hubiera sido, tanto una solución como un problema en la Eurozona. La salida de los británicos de la UE tendrá unas consecuencias que, tanto Gran Bretaña como el resto de países de la Unión, sufrirán a corto y largo plazo.De momento, ya se oyen las voces de aquellos que, en otros países, quieren seguir el ejemplo británico.


Reportaje sobre el movimiento 15-M | Confederación Nacional del Trabajo

Origen: Reportaje sobre el movimiento 15-M | Confederación Nacional del Trabajo


Artes-Música

Reiniciamos nuestro contacto con las artes, y en concreto con la música, viajando al continente americano, Abya Yala, como lo llamaban algunos de sus habitantes antes de la llegada de los europeos.Empezamos por el norte.


Noticias

La situación planteada por el resultado de las Elecciones Generales del 20 de Diciembre en España, nos ha llevado a ver, después de más de dos meses de espera, la primera investidura fallida de un candidato a presidente del gobierno, desde el inicio del periodo democrático.

Segundo ‘no’ a Pedro Sánchez: primera investidura fallida en la democracia. 

En el panorama internacional destaca la detención del ex-presidente brasileño, Lula da Silva, acusado de corrupción.

La fiscalía de Brasil acusa a Lula de enriquecerse con la corrupción


Ucrania en la encrucijada (XI)

El 27 de febrero se cumple un año de la detención de 8 voluntarios españoles que luchaban en las filas de las auto proclamadas “autodefensas del Donbass”.Ahora está clara la participación de fuerzas extranjeras, tanto de un lado como del otro, en el conflicto en el este de Ucrania, ya que también hay voluntarios de otros países en los batallones del ejército ucraniano. Sin embargo, estos no reciben el mismo trato que los voluntarios que están en las filas independentistas

sergio

 

Estos voluntarios españoles detenidos, según sus declaraciones, querían resucitar el espíritu de las “Brigadas Internacionales“, unidades militares compuestas por voluntarios extranjeros de 54 países que participaron en la Guerra Civil Española junto al ejército de la II República, enfrentándose a  los sublevados contra el gobierno surgido de las elecciones de 1936.

Pero las “Brigadas Internacionales” no fueron, al contrario de lo que se suele creer, ni los primeros ni los únicos voluntarios extranjeros que partieron a luchar a España en favor de la República.Ya antes de su formación (en octubre de 1936) había un número, aunque no muy alto, de soldados extranjeros, que desde prácticamente el día de la sublevación estaban participando en la contienda.También hubo otro grupo de extranjeros que a partir del 18 de julio fue llegando a España por sus propios medios, y  es destacable la incorporación a las filas del bando republicano de los participantes en las olimpiadas populares.Numerosos extranjeros no se integraron en las brigadas debido, principalmente, a discrepancias políticas debido a que las Brigadas empezaron organizadas y promovidas por el Partido Comunista Francés (de donde salieron los primeros oficiales brigadistas), lo cual causaba que extranjeros de filiación socialista, anarquista, o marxista ajenos al comunismo, prefirieran enrolarse en otras unidades.

Sin embargo, lo que unía a todos estos voluntarios era su filiación antifascista, y su voluntad de luchar a favor de la República.Algunos, como los pertenecientes a la “Brigada Lincoln“, compuesta especialmente por voluntarios procedentes de Estados Unidos, Canadá, Irlanda y Reino Unido principalmente, aunque también de otros países, combatieron en defensa de la legalidad republicana y por la democracia, ya que muchos no tenían una filiación política específica.

 

Por otro lado, la crisis económica y social persiste en Ucrania.Una encuesta realizada por Research & Branding Group revela que el 89 por ciento de la población ucraniana está afectada por la crisis económica.Más de la mitad de los ucranianos temen una suspensión de pagos y la inflación aumentó de un 0,5 por ciento en 2013 a 24,9 por ciento a principios de 2015.El propio Banco Mundial prevé que el PIB de Ucrania para 2015 bajará del -1% al -2,3%.Y es qué para que el FMI le entregue al Ejecutivo de Petro Poroshenko los 17.000 millones de dólares pactados en el Acuerdo Stand-By de abril del 2014,  Ucrania tiene que cumplir con una serie de reformas para reducir el déficit, y sanear su economía.

 

Las soluciones que se implementan para salir de las crisis económicas, a veces han llevado al surgimiento de regímenes autoritarios o al auge de movimientos nacionalistas y fascistas.Es lo que vamos a analizar en las siguentes entradas, sobre la situación en la que se encontraba Ucrania anteriormente a las protestas del Euromaidán.

 

Situación precedente.

II-Crisis económicas y fascismos.

a.Economía

La economía es considerada una ciencia social.Como comentábamos en una entrada anterior fuera de esta serie, las ciencias sociales buscan, desde sus inicios, llegar a una etapa verdaderamente científica, logrando cierta independencia, aunque no total, respecto del método prevaleciente en la filosofía. Pero antes de definir la economía como ciencia, es necesario mencionar que en la economía hay diferentes puntos de vista, según el enfoque que se adopte.Para ser concretos, una ciencia se define a grandes rasgos por la metodología científica que utiliza, que son dos: la inductiva y la deductiva.En particular los sistemas sociales generalmente no permiten la realización de ciertos experimentos en condiciones controladas de laboratorio y en otros casos los efectos predichos son de tipo cualitativo y resulta difícil establecer límites cuantitativos para dichas predicciones.Es así como, en economía, puede suceder que las mismas causas produzcan efectos diferentes en periodos de tiempo distintos.

 

La economía, para Aristóteles, es la ciencia que se ocupa de la manera en que se administran unos recursos o el empleo de los recursos existentes con el fin de satisfacer las necesidades que tienen las personas y los grupos humanos.Por lo que tendríamos que saber el modo de producción de esos recursos para definir el tipo de economía del que tratamos.

Un modo de producción es la forma en que se organiza la actividad económica en una sociedad, es decir, la producción de bienes y servicios, su distribución y consumo entre sus miembros para satisfacer sus necesidades.A lo largo de la historia ha habido varios modos de producción, dependiendo del desarrollo de las fuerzas productivas y de las relaciones de producción.Y aunque estos conceptos fueron desarrollados por Karl Marx, son centrales en el materialismo histórico.Aunque el materialismo histórico se halla estrechamente ligado al marxismo, historiadores, sociólogos e intelectuales no ligados a éste han tomado elementos de él para elaborar sistemas y enfoques materialistas para el estudio de la historia.Han existido, por tanto, relaciones de producción primitivas, antiguas, feudales, y capitalistas, cada una de ellas correspondiente a la sociedad primitiva, la sociedad antigua, la sociedad feudal y la sociedad capitalista, y cada una de ellas correspondiente a diferentes formas de división social del trabajo y propiedad de los medios de producción.

Todas estas relaciones y modos de producción han pasado por distintas fases de nacimiento, auge y crisis, aunque ésta no supusiera la desaparición inmediata de la relación de producción.Por ejemplo, aún existen sociedades primitivas que basan su economía en el uso comunitario de los recursos; en la República Popular China el gobierno controla los canales de irrigación ejerciendo un despotismo hidráulico, también conocido como modo de producción asiático(las primeras civilizaciones surgieron en Asia), que es el que resulta de abandonar el modo primitivo pero sin ejercer el modo esclavista (la creciente desigualdad dio lugar a la formación del Estado); la esclavitud, aún estando “oficialmente prohibida” en casi todos los países, sigue existiendo en gran escala, tanto en sus formas tradicionales como en forma de “nueva esclavitud”; la servidumbre no fue abolida en el Imperio ruso hasta mediados del siglo XIX, y permaneció en México, conocida como peonaje, hasta comienzos del siglo XX, cuando fue derogado su carácter transmisible y, finalmente, abolido ( en España , en algunas Comunidades Autónomas, aún existe esta figura de servidumbre); el capitalismo ha pasado por varias fases,  desde el mercantilismo hasta el neoliberalismo, en todas las cuales ha sufrido crisis económicas, siendo sustituido en algunos países, y durante algún tiempo, por el socialismo, aunque el desarrollo de este último, según las teorías marxistas, diera lugar a un capitalismo de Estado.

Sin embargo, esta concepción de la economía se encuadra en la escuela clásica. Los clásicos no hablaron de economía, sino de economía política, termino que fue introducido por primera vez por Antoine de Montchrestien en 1615, y se utilizó para el estudio de las relaciones de producción.En contraposición con las teorías de la fisiocracia, en las cuales la tierra era vista como el origen de toda riqueza, la economía política propuso (primero con Adam Smith) la teoría del valor-trabajo, según la cual el trabajo es la fuente real del valor.

Al final del siglo XIX, el término economía política fue paulatinamente abandonado por el término economía, usado por quienes buscaban abandonar la visión clasista de la sociedad, reemplazándola por el enfoque matemático, axiomático y no valorativo de los estudios económicos actuales y que concebía el valor originado en la utilidad que el bien generaba en el individuo.

Es así como se pasó de hablar de relaciones y modos de producción, a hablar de sistemas económicos.Los sistemas económicos pueden ser divididos por la forma como asignan los recursos (los medios de producción) y por cómo toman decisiones referentes al uso de los recursos. Otra clasificación posible tiene que ver con la economía política de acuerdo con la cual, hay tres grandes modelos, economías capitalistas o de libre mercadoeconomías socialistas o economías planificadas y economías mixtas.

Junto a esos tres modelos principales hay algunos otros que se pueden concebir ya sea como intermedios entre los mencionados o como variantes de la economía mixta.Entre esos se cuentan:la economía de mercado, que muchos consideran la variante de la economía mixta más cercana a la economía de mercado libre; el modelo general o europeo del Estado del bienestar, que a su vez incluye la economía social de mercado , el dirigismo y otras modalidades a nivel de países; y la economía de planificación indicativa, que puede ser percibida como la versión de la economía mixta más cercana a las economías planificadas.Estos sistemas intermedios pretenden paliar las desigualdades creadas por el liberalismo económico, que se basa en la libertad económica, y las trabas burocráticas de la economía centralizada. Existen también sistemas económicos alternativos a estos modelos descritos, entre los que podemos citar el decrecimiento, la economía ecológica o la economía anarquista, entre otros.

 

El fenómeno de las crisis cíclicas, que aparentemente contradecían el modelo de Smith y que para Karl Marx eran una de las contradicciones internas inherentes al modo de producción capitalista, pasó a ser uno de los más estudiados, y llevó a economistas como John Maynard Keynes a proponer la intervención del Estado para su superación mediante políticas anticíclicas.

Las diferentes teorías sobre las causas, desarrollo, duración y repetición de tales crisis son numerosas, y se basan en el estudio de los  ciclos económicos en el capitalismo, sistema económico que, en la práctica, se caracteriza por sucesivas etapas de crecimiento o desarrollo económico y de crisis económica.

 

Existen diversos ciclos: el ciclo aproximado de 8 a 22 años se conoce como ciclo Juglar, por el médico francés Clement Juglar que lo descubrió; posteriormente se ha comprobado que estos ciclos “medios” son fracciones de ciclos más largos, de 40 a 50 años, también conocidos como “ondas largas”, que tienen una fase de expansión en que los auges son más fuertes y prolongados y una de descenso con crisis fuertes y depresiones prolongadas. Estos ciclos largos se denominan ciclos de Kondratieff, en memoria del economista ruso que los estudió.Además pueden detectarse oscilaciones de cuarenta meses o ciclos cortos, a las que se denominan ciclo de Kitchin, por su descubridor. Joseph Schumpeter fue el expositor del modelo tricíclico y vio el motor de las oscilaciones económicas, en la innovación.

Desde el siglo XIX, los estudiosos de la economía notaron dramáticas caídas de la actividad económica a intervalos variables, y que estas caídas no eran fenómenos aislados, sino parte de una fluctuación cíclica de la actividad comercial, bursátil e industrial y que los períodos de prosperidad y crisis se seguían unos a otros.Aunque los estudios a largo plazo pueden encontrar la duración promedio de determinada fluctuación cíclica, es imposible predecir la duración de cada ciclo, la cual no puede deducirse del promedio, ni de la duración del ciclo anterior ni de la de algún grupo de ciclos precedentes. En cambio es posible investigar y determinar la compleja interrelación de componentes necesarios y aleatorios que caracterizan las fluctuaciones cíclicas de la vida económica.

Entre estos componentes, como vimos antes, se encuentra la actividad bursátil.Esta se lleva a cabo en la bolsa de valores, que es una organización privada que brinda las facilidades necesarias para que sus miembros, atendiendo los mandatos de sus clientes, introduzcan órdenes y realicen negociaciones de compra y venta de valores, tales como acciones de sociedades o compañías anónimas, bonos públicos y privados, certificados, títulos de participación y una amplia variedad de instrumentos de inversión.

 

La Bolsa de Valores de Ámsterdam es considerada la más antigua del mundo. Fue fundada en 1602 por la Compañía holandesa de las Indias Orientales (Verenigde Oostindische Compagnie, o “VOC”) para hacer tratos con sus acciones y bonos. Posteriormente fue renombrada como Ámsterdam Bourse y fue la primera en negociar formalmente con activos financieros.La Bolsa de Ámsterdam también funcionó como mercado de productos coloniales.

Un fenómeno bursátil que se presenta toda vez que se “negocia altos volúmenes a precios que difieren considerablemente de los valores intrínsecos” es la burbuja económica,  en buena parte debido a la especulación, que se caracteriza por una subida anormal y prolongada del precio de un activo o producto, de forma que dicho precio se aleja cada vez más del valor real o intrínseco del producto.

La actual crisis económica, que ya es conocida como la Gran Recesión, tiene su origen en la quiebra de varios bancos menores de inversión debido a la crisis de las hipotecas subprime, que representaba un alto porcentaje de su inversión, las bolsas y mercados de valores se derrumbaron y provocaron la crisis financiera de 2008 en todo el mundo, que se desató de manera directa debido al colapso de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos en el año 2006.


Media centuria

Una centuria es un término que tiene, por lo general, dos acepciones: una que proviene de la organización de la legión romana, en la que la centuria era la unidad de infantería, formando la espina dorsal de las legiones. Constaba de 80 hombres (60 en la era manipular) distribuidos en 10 contubernios -en latín contubernia– de 8 hombres cada uno (la unidad mínima del ejército romano). Toda la centuria era comandada por el centurión, que era ayudado por un optio o lugarteniente y por un tesserarius o suboficial de seguridad. Tenía un estandarte o signum que era llevado por un signifer. Así mismo, cada centuria disponía de un buccinator, encargado de tocar la buccina, una especie de trompa utilizada para transmitir órdenes acústicas a modo de toques.

Esta organización militar fue copiada posteriormente, sobre todo durante la Guerra civil española, tanto por las milicias confederales, (cuya unidad de combate más sencilla eran veinticinco individuos que formaban un grupo o pelotón, con un responsable de grupo elegido por democracia directa y revocable en todo momento;  cuatro grupos formaban una centuria con un responsable de centuria y cinco centurias una agrupación o batallón con su correspondiente responsable; la suma de las agrupaciones existentes daba lugar a la columna), como por partidos como la Falange ( que primero organizó a sus militantes en escuadras de diez miembros al mando de un jefe de escuadra, para pasar a crear unidades mejor estructuradas como demandaba el trascurso de la guerra; así tres escuadras integrarían una falange, copia de la denominación de la falange griega cuyo significado es el origen de la denominación del partido, con su correspondiente jefe; tres falanges formarían una centuria y tres centurias una bandera, a imitación de la organización de la Legión que se basaba en los antiguos Tercios).

Centuria de la Columna Ascaso

Centuria falangista

 

La segunda acepción del término, que es la que nos interesa, es la de periodo de 100 años, comúnmente conocido como siglo.Normalmente en castellano no se usa como sinónimo de este periodo de tiempo, aunque si lo vemos utilizado en otras lenguas que, como curiosidad, no provienen del latín, pero se vieron influidas por él, como el inglés.Así lo vemos, por ejemplo, en el logotipo de la 20th Century Fox.

Como curiosidad, y en relación con el agrupamiento de elementos en conjuntos de 100 unidades, también se llaman centurias las agrupaciones de 100 poemas, como las cuartetas de Nostradamus, o la recopilación de los acontecimientos de un siglo, como las  Centurias de Magdeburgo .Nostradamus se hizo famoso por sus predicciones, y esto lo podríamos enlazar con la esencia de esta entrada: el paso del tiempo.

Y es que, una vez terminado el séptimo periodo de siete años, se llega, sin ni siquiera darte cuenta, a la media centuria.Y una vez aquí, se suele reflexionar sobre si se han conseguido todos los objetivos que te habías marcado, cuando eras un poco más joven, o sobre si te queda tiempo suficiente en tu vida para lograrlos.Y esta reflexión, que puede ser enriquecedora , para algunas personas puede conllevar cierta frustración, que es lo que se ha dado en llamar “crisis de los 50”, por analogía a otros periodos vitales, como la “crisis de los 40” o la “crisis de los 30” (se suelen englobar estos dos periodos en la llamada “crisis de la mediana edad”).También se han englobado estos periodos vitales, entre los 30 y los 50, como “crisis de madurez”, en contraposición a la “crisis de la adolescencia”, a la que preceden durante la infancia una serie de periodos de cambios, que se han dado en llamar “crisis de la edad”.La “crisis de los 50” se ha visto también como antesala de otros periodos vitales críticos, como son la “crisis de la jubilación”, y la “crisis de la tercera edad”.

Parece, por tanto, que el ser humano pasa constantemente por periodos vitales críticos, siendo la vida un constante salto de crisis en crisis.Se puede llegar a la conclusión, analizando estos datos, que las crisis vitales son ineludibles, que se dan en ciertos periodos, sobre todo cuando se llega a una edad en números redondos, y que, por otro lado, sirven para madurar y tienen un final concreto: se pasan con el paso del tiempo.

Como colofón a esta entrada, hay ciertos propósitos que sí podría plantearme, ahora que he entrado en la media centuria: 1-Podría, con cierta dosis de fuerza de voluntad, y algo de ayuda externa, dejar el tabaco, por ejemplo.Eso abundaría en la consecución de una vida más sana,  a la que también podría llegar haciendo más ejercicio ( puede que me compre una bicicleta nueva).2-También me he planteado, varias veces, visitar lugares concretos del Globo, como, por ejemplo, “la verde Erin” ( siempre me ha intrigado la civilización celta), aunque es bueno conocer más lo que tenemos más cerca ( Las Médulas ha sido declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad), e incluso se puede hacer un viaje de introspección sin salir de casa (con ayuda o no, tanto de otras personas como de sustancias introspectivas, llamadas comúnmente enteogénicas), o realizando un viaje iniciático, como es el de llegar al “Finis Terrae“.3-Otro de mis propósitos sería el de concluir una serie de relatos, cumpliendo así una promesa hecha hace tiempo a una buena amiga.4- Y aunque queden cosas en el tintero, lo importante es saber que la vida es una serie de circunstancias que te suceden mientras estás vivo, por lo tanto, lo importante es disfrutarla, con sus contradicciones y amarguras, que suelen ser un contrapunto de la dulzura que es vivir .¿Qué sería de la cerveza sin el punto amargo que le da el lúpulo?

Así, intentando superar en longevidad a mis progenitores, inicio un camino que me llevará, si la suerte me acompaña, a cumplir la centuria entera, y conseguir recopilar experiencias vitales que den lugar a, como dice el título de la novela de Günter Grass que estoy leyendo ahora, mi siglo.Para terminar, dar las gracias a todas las personas que me han acompañado, de una manera u otra, por esta media centuria, ya que, solo por estar ahí, ha merecido la pena.


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